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domingo, 26 de diciembre de 2010

Amor, un mal necesario

Todo el mundo tiene una cita hoy... hasta tú, Mario. Vas tras la Princesa Durazno.

-Sheldon Cooper (The big bang theory).


Y es que finalmente, es como dice Paty Cantú: "No quiero un hombre de cuento, no busco a alguien perfecto. Quiero algo natural, alguien que sepa amar; que me intoxique con amor el cuerpo, que me envicie con cada beso; me enamore hasta los huesos... afortunadamente no eres tú".

Ash... estúpido amor. Hoy no quiero saber nada de amor, ni de hombres ni de ligues ni de nada.

¿Han pensado que la vida tiene fábulas? En serio, ustedes saben: La fantasía tiene algo de realidad, y la realidad tiene algo de fantasía.

Les contaré por qué digo esto:

Primero, mi carácter bipolar que mis amigos y familia tienen que soportar. Muchas veces eso me ha llevado a hacerle daño a alguien (a romperle el corazón para ser exacta). Y eso, de verdad (lo digo con la mano en el corazón) NO ME GUSTA. Platiqué de esto con mi mamá; ¿su opinión? "No te preocupes por eso, no es tu culpa; tú no los ilusionas. Mejor dile que si pueden seguir siendo amigos... aunque la confianza ya no será la misma". Ay, mi mami siempre tiene argumentos convincentes y basados en verdaderas razones.

Y es que el wey "del post de abajo" me confesó que yo le gustaba. Pero, oh cosas de la vida, yo no puedo corresponderle. Sencillamente no me gusta; es demasiado inseguro, fresa y... menor que yo. Eso último conmigo no va, no sé por qué pero los chavos que son menores que yo se me hacen un poco huecos (no generalizo ¿eh?). Y me dijo que ya se estaba dando cuenta de que yo le haría daño y que mi carácter era demasiado cambiante y cosas por el estilo.

Después de eso (después de que le partí el corazón en cachitos) Zulma me empezó a platicar de sus problemas amorosos (que no voy a ventilar) pero cuando me estaba contando, me sorprendí a mí misma aconsejándole esto: "No vale la pena andar lidiando con alguien que tiene el carácter más cambiante que yo y que se enoja por cualquier mamada..." ¡Ay por favor, Katy! ¡Si tú misma tienes el carácter bien pinche cambiante y también te enojas por cualquier mamada! Y es por eso que digo que la vida tiene fábulas (o moralejas): Aconsejamos lo que a nosotros mismos nos hace falta. Vivimos nuestra vida (o parte de ella) a través de los demás. Los defectos que vemos en los demás son nuestros propios defectos.

Así que me parece que el amor es tan tonto... O díganme si no es clásico que quieres mucho, mucho, MUCHÍSIMO a alguien y ese "alguien" ¿qué? ni te aprecia ni te valora ni nada. Sin embargo (y llámenme cursi si quieren) guardo una esperanza de que para cada persona exista "alguien" ideal, con quien pueda haber cariño, comprensión y confianza MUTUAS.

Bueno, quiero pensar que existe. Si no crees en tu media naranja, ni en unicornios ni en el cielo o el infierno... tu existencia se vuelve muy pobre, porque no queda nada más que lo que está enfrente de tu nariz, y es obvio que hay muchas, muchas cosas más que no necesariamente tienes que ver; basta con sentir.

Bueno, ya para acabar, les contaré un cuento que saqué de este blog.

Va más o menos así:

Un día, María se levantó, abrió su ventana y gritó:

-¡Quiero tener pareja, quiero tener pareja!

Sin embargo, nadie respondía a su llamado. Así pasaron varios días, semanas, meses... pero al parecer, nadie quería ser el novio de María.

Un buen día, la vida de María empezó a cambiar: le iba bien en su trabajo, tenía amigos maravillosos que la apoyaban y la escuchaban; disfrutaba esas pequeñas cosas que le recordaban lo increíble que es la vida como contemplar el azul del cielo, sentir el aroma de los jazmines o ver pájaros volando en "v"; así que ese día, a raíz de todos esos cambios, abrió su ventana y gritó:

-¡Soy feliz, soy feliz, soy muy feliz!

Y ¡oh, sorpresa! Un hombre maravilloso llegó a su vida, para ver si podía compartir esa felicidad con ella.

Y es que es así: a nadie le gusta ser la "solución" a un problema. Y ¿qué nos queda? Solamente ser felices, muy felices, para que finalmente llegue ese "alguien ideal" para compartir nuestra felicidad.


sábado, 25 de diciembre de 2010

Ningún hombre hace nada por buena onda (he dicho)

Hace poco escuché (o leí en algún lado) que "ningún hombre hace nada por 'buena onda'". Pero ¿qué quiere decir esto? Que ningún hombre te va a regalar un disco ORIGINAL de tu grupo favorito (o EX grupo favorito) sólo porque es "buena onda" y porque tú le caes bien (ya parece que va a gastar DOSCIENTOS PESOS en un disco sólo por "buena onda").

El problema es que muchas veces las mujeres confundimos las cosas. Creemos que un hombre, por más simio que sea, SÍ hace cosas por buena onda. Pero ¡nooooooo, queridas amigas! Eso no siempre es así.

Aunque yo me pregunto, ¿por qué las mujeres no nos damos cuenta rápido cuando un chavo quiere con nosotras; si muchas veces es súper obvio? Y es que pónganse a ver: Es cierto que la mayoría de ellos son DEMASIADO simios pero, ¿a poco creen que cargarán tu bolsa o mochila sólo por buena onda? (Como si con su propia mochila no fuera ya suficiente peso). ¡No! Obviamente, si tienen todas estas atenciones contigo es porque obviamente quieren ser más que tu amigo (como dice Marco Antonio Solís) y para eso necesitan ganar puntos.

Ahora, hay casos en los que ¡por fin! tu ceguera termina y te das cuenta de que si "él" tiene todos esos detalles contigo es porque quiere algo más. Y ¿qué haces? Pues empiezas a darle más chance, más "entrada" a tu mundo y ¿qué hace él? Pues al principio te corresponde, son amigos y todo es color de rosa; pero justo cuando crees que te va a pedir que seas su novia... ¿qué pasa? Oh sí, "él" ya está coqueteando o incluso ANDA DE NOVIO con otra.

Sí, lo sé, yo tampoco lo entiendo. Hombres, ¿por qué hacen eso? ¿por qué? ¿por qué son tan simios? ¬¬' .

Puede ser, en una remota posibilidad, que leamos las señales equivocadas... pero como ya dije, es demasiado remoto; digo, tampoco somos tontas ni estamos ciegas. Así que, hombres, sean honestos, por favor. (Y no es que los esté culpando... bueno sí los estoy culpando, je, je, je).

Y es triste e incómodo y frustrante que pase esto pero ¿qué hacer? Es el inevitable choque de los cromosomas de hombres y mujeres (oh).

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No hace falta que te diga que tan sólo cuentos son