lunes, 30 de enero de 2012
Me gustan los trenes
Porque las cosas no siempre tienen sentido.
Ése video me lo pasó Nacho (hola, Nacho) y no sé cómo lo encontraría. Es muy random (y adoro las cosas random) :D
miércoles, 25 de enero de 2012
Sopa de letras con espinacas
Para no dejar tan abandonado mi blog (y para que no me extrañen) les pondré algo que escribí en mi adorable libreta morada con dibujitos que me dieron en diciembre (en mis libretas suelo escribir de forma cursi, dramática, exagerada, triste, alegre... o todo eso a la vez):
Hace unos días, tuve una sensación nueva. Estaba comiendo sopa de letras con espinacas y pensé que si tuviera una revista de cultura, le pondría Sopa de Letras. Y entonces, fue como si todo se hubiera ordenado. De esas veces en las que te das cuenta de cómo encaja el rompecabezas. Y es que todo embonaba a la perfección: yo, en Xalapa, en el comedor de doña Mari, comiendo sopa de letras con espinacas, escuchando una canción bonita en la radio.
Y de repente, me sentía bien, y bailaba en la silla mientras comía sopa de letras con espinacas.
Entonces pensé que ésa era una sensación de genuina felicidad que todo el mundo debería sentir, aunque sólo dure unos cuantos minutos.
martes, 3 de enero de 2012
Katy, are you fucking kidding me?
Irónico es que haya perdonado y olvidado todo lo que mi ex "malo" me hizo y ahorita esté platicando muy bien con él, y haya "enterrado" (simbólicamente, amigos de la PGR, CIA e Interpol) a mi ex "bueno" y ahora no tenga ni la más mínima comunicación con él.
Yo no sé si los extraterrestres o los animales entienden al ser humano... no, han de pensar que estamos pero si bien pendejos.
En fin, este post sólo era para decir esto porque me dio flojera ponerlo en twitter y porque estoy aburrida y desesperada haciendo mi bitácora LOL (en realidad se llama bitácora COL -Comprensión Ordenada del Lenguaje- pero fue rebautizada porque escribo puras cosas que provocan varios LOL's).
Rápidamente les explico: la bitácora LOL es un escrito basado en tres preguntas: ¿qué pasó?, ¿qué sentí? y ¿qué aprendí? Y contesto: pasó que me aburrí porque no dormí bien, sentí miedo (de la maestra y de la materia) y flojera y aprendí que el inicio de la canción que sale cuando empieza Scott Pilgrim vs the world es de Zelda (eso me lo dijo cierto bulto que no tiene nada qué hacer -adivinen quién-).
Y ya, eso era todo (¡y se callan!) y ya me voy a terminar esa bendita bitácora porque apenas voy en la primera pregunta y tengo que dormir bien si no quiero llegar como zombie a la escuela (eso es muy malo si toman en cuenta que no tomaré café -no pregunten por qué-).
martes, 20 de diciembre de 2011
Las tribulaciones de una taza en Wal Mart
Hoy fui al cine con Quique. Bueno, no, no fuimos al cine. Bueno, sí, sí fuimos al cine pero no entramos. Bueno, sí entramos. Bueno, no, no entramos. Bueeeeeno: sí y no. Entramos a Cinépolis pero no vimos ninguna película, más bien, estuvimos hablando y hablando y hablando de lo que ha sido de nuestras vidas. Y vaya que han cambiado muchas cosas. DEMASIADAS, diría yo.
Y después, Quique se acordó de que tenía que comprar un regalo para su hermano, así que fuimos a Wal Mart.
Como sea, el punto es que Quique, todo lindo él, me compró mi regalo de cumpleaños atrasado: una taza con motivos navideños (tiene un Santa Claus y dice "jo, jo, jo" y es verde y bonita). Prometí usarla todo el año, aunque sea mal visto por la "sociedá" usar una taza navideña en verano.
Bueno, bueno, lo interesante de esto no es que Quique me haya regalado una taza (bueno, en parte sí lo es) sino el proceso que tuvimos que atravesar para comprarla (o para que Quique la comprara... equis, me entendieron).
Resulta que estábamos muy campantes en Wal Mart viendo unas tazas que, según decía en el precio, estaban a $4. De por sí parece sospechoso, porque ¿4 pesos? ¡¿En Wal Mart?! A pesar de eso, las tazas en cuestión se veían en buen estado... claro, excepto unas que estaban pre-rotas (pero, ¿a quién le importa eso, si también hay cremas pre-abiertas, desodorantes pre-usados y calcetines con pre-hoyos en los supermercados?)De todas formas, le dije a Quique "no manches, cabrón, mejor vamos a checar el precio porque no creo que pinches tazas estén a pinches cuatro pesos en pinche Wal Mart" (ok, no fueron tantos "pinches"). Y fuiiiiimos a buscar un verificador de precios.
Y pasé el código de barras y no aparecía el precio.
Y volví a pasar el código y nada.
Y Quique pasó el código y nada.
Y lo volvió a pasar y nada.
Y fuimos a otro verificador y lo mismo.
Conclusión: los verificadores no servían (o somos muy mensos -o rancheros-).
Así que buscamos a un empleado de Wal Mart, de ésos que te pueden checar el precio de los productos. En este caso, llamaremos "Señor Wal Mart" al empleado que nos atendió.
Total, que encontramos al Señor Wal Mart, y le dije (yo toda linda y así):
-¿Sí me puede checar el precio de la taza?
-Mjm-dijo el Señor Wal Mart, con cara de aburrimiento. Pasó el aparatito ése por el código de barras de la taza, y luego dijo-: No me aparece el precio, señorita, chéquelo en un verificador.
-Es que en los verificadores no me aparece el precio.
-A ver-y el muy amable Señor Wal Mart se dirigió a un verificador- no, pues sí es cierto, señorita, no aparece el precio.- Y me devolvió la taza.
En ese momento me saqué de onda, porqueporqueporque... ¿no se supone que me tiene que decir el precio? Así que le dije:
-¡Oiga! ¿Cómo puedo saber el precio?
Y el Señor Wal Mart (ya medio enojado) me dijo:
-Pero si son las tazas que están en liquidación, señorita, cuestan $4. (Sí, yo tampoco me explico por qué rechingados no me dijo eso ANTES).
Total que decidimos confiar en el Señor Wal Mart, aunque a mí seguía pareciéndome sospechoso que algo costara $4 en ese supermercado. Digo... es demasiado barato para ser verdad.
Al final, fuimos a pagar (aunque llevábamos pocas cosas -Quique, yo no compré nada- fuimos a una caja "normal", porque las cajas rápidas son más lentas que una tortuga) y cuando la taza pasó por el escáner o por el lector ése de la caja... ¡salió que valía VEINTE PESOS! Así que le dije a la señorita cajera:
-Oiga, ¿qué no son las tazas que están en liquidación, que cuestan $4 y que no sé qué?
-Mmmm... pues si gusta esperar, ahorita se lo checo.
Pero Quique dijo (porque él trabajó en Aurrerá y hasta me contó de lo que cantaban para darse ánimos):
-No, pues mejor la pago así y ya, acuérdate que no aparece en los verificadores y va a ser un problema más grande.
Yo sólo emití una especie de bufido y me encogí de hombros... ¡porque es un robo! Pero me conformé, y todo por no pelear ni complicarme la vida (y también porque ya me había desesperado).
Así que el Katy-tip de hoy es: ¡pónganse buzos en Wal Mart! Bueno, en cualquier supermercado. Bueno, en cualquier situación.
Posdata: otro título parodiado ("Las tribulaciones de un chino en China", de Julio Verne).
Y después, Quique se acordó de que tenía que comprar un regalo para su hermano, así que fuimos a Wal Mart.
Como sea, el punto es que Quique, todo lindo él, me compró mi regalo de cumpleaños atrasado: una taza con motivos navideños (tiene un Santa Claus y dice "jo, jo, jo" y es verde y bonita). Prometí usarla todo el año, aunque sea mal visto por la "sociedá" usar una taza navideña en verano.
Bueno, bueno, lo interesante de esto no es que Quique me haya regalado una taza (bueno, en parte sí lo es) sino el proceso que tuvimos que atravesar para comprarla (o para que Quique la comprara... equis, me entendieron).
Resulta que estábamos muy campantes en Wal Mart viendo unas tazas que, según decía en el precio, estaban a $4. De por sí parece sospechoso, porque ¿4 pesos? ¡¿En Wal Mart?! A pesar de eso, las tazas en cuestión se veían en buen estado... claro, excepto unas que estaban pre-rotas (pero, ¿a quién le importa eso, si también hay cremas pre-abiertas, desodorantes pre-usados y calcetines con pre-hoyos en los supermercados?)De todas formas, le dije a Quique "no manches, cabrón, mejor vamos a checar el precio porque no creo que pinches tazas estén a pinches cuatro pesos en pinche Wal Mart" (ok, no fueron tantos "pinches"). Y fuiiiiimos a buscar un verificador de precios.
Y pasé el código de barras y no aparecía el precio.
Y volví a pasar el código y nada.
Y Quique pasó el código y nada.
Y lo volvió a pasar y nada.
Y fuimos a otro verificador y lo mismo.
Conclusión: los verificadores no servían (o somos muy mensos -o rancheros-).
Así que buscamos a un empleado de Wal Mart, de ésos que te pueden checar el precio de los productos. En este caso, llamaremos "Señor Wal Mart" al empleado que nos atendió.
Total, que encontramos al Señor Wal Mart, y le dije (yo toda linda y así):
-¿Sí me puede checar el precio de la taza?
-Mjm-dijo el Señor Wal Mart, con cara de aburrimiento. Pasó el aparatito ése por el código de barras de la taza, y luego dijo-: No me aparece el precio, señorita, chéquelo en un verificador.
-Es que en los verificadores no me aparece el precio.
-A ver-y el muy amable Señor Wal Mart se dirigió a un verificador- no, pues sí es cierto, señorita, no aparece el precio.- Y me devolvió la taza.
En ese momento me saqué de onda, porqueporqueporque... ¿no se supone que me tiene que decir el precio? Así que le dije:
-¡Oiga! ¿Cómo puedo saber el precio?
Y el Señor Wal Mart (ya medio enojado) me dijo:
-Pero si son las tazas que están en liquidación, señorita, cuestan $4. (Sí, yo tampoco me explico por qué rechingados no me dijo eso ANTES).
Total que decidimos confiar en el Señor Wal Mart, aunque a mí seguía pareciéndome sospechoso que algo costara $4 en ese supermercado. Digo... es demasiado barato para ser verdad.
Al final, fuimos a pagar (aunque llevábamos pocas cosas -Quique, yo no compré nada- fuimos a una caja "normal", porque las cajas rápidas son más lentas que una tortuga) y cuando la taza pasó por el escáner o por el lector ése de la caja... ¡salió que valía VEINTE PESOS! Así que le dije a la señorita cajera:
-Oiga, ¿qué no son las tazas que están en liquidación, que cuestan $4 y que no sé qué?
-Mmmm... pues si gusta esperar, ahorita se lo checo.
Pero Quique dijo (porque él trabajó en Aurrerá y hasta me contó de lo que cantaban para darse ánimos):
-No, pues mejor la pago así y ya, acuérdate que no aparece en los verificadores y va a ser un problema más grande.
Yo sólo emití una especie de bufido y me encogí de hombros... ¡porque es un robo! Pero me conformé, y todo por no pelear ni complicarme la vida (y también porque ya me había desesperado).
Así que el Katy-tip de hoy es: ¡pónganse buzos en Wal Mart! Bueno, en cualquier supermercado. Bueno, en cualquier situación.
Posdata: otro título parodiado ("Las tribulaciones de un chino en China", de Julio Verne).
domingo, 18 de diciembre de 2011
De amistad y otros demonios
(Estoy escribiendo esto desde mi cama, enchamarrada y con mi nuevo unicornio de peluche al lado, mientras veo el final de "La misma luna". O sea: estoy de vacaciones).
Una de las sensaciones más horribles que se pueden sentir en esta vida (además de las inyecciones y tu garganta después de vomitar) es ese incómodo momento en el que sientes que una amistad está muriendo o desgastándose.
Me explico: esa sensación se vuelve más... nítida, por así decirlo, cuando las conversaciones con tu amigo o amiga se vuelven cada vez menos frecuentes, y, finalmente, cuando se dan, resulta que no saben de qué hablar, o alguno de los dos (o los dos) está ocupado, haciendo tarea o viendo videos random en internet.
Y como todos ustedes bien saben, esa sensación es horrible, porque, pues ¿quién rayos se siente bien al perder una buena amistad -sobre todo cuando es una amistad de varios años-? Pero por otro lado, se deben considerar varios factores: tal vez es cierto que alguna de las dos partes (o ambas) están ocupadas y no pueden chatear, facebookear, twittear, skipear... ¡o salir! juntas; sin embargo, yo opino que siempre hay que procurar ver a los viejos amigos (viejos por el tiempo de conocerlos, no por la edad) precisamente para que la amistad no muera.
Lo más duro es recordar las promesas que alguna vez hicieron, del tipo "amigos por siempre", "estaremos en contacto", "me conectaré diario"... y al final, darse cuenta de que no las han cumplido.
Posdata: como sé que a Jorge le gusta Taylor Swift, desde aquí le digo que vea su nuevo video picándole aquí. Y también le digo que si ya lo vio, me vale, que lo vuelva a ver ;).
Pos-posdata: ya acabó "La misma luna" y pasaron el final alternativo en donde Carlitos muere atropellado en su intento de cruzar la calle para abrazar a su mamá; luego, su mamá corre a abrazar su cadáver ensangrentado mientras llora desconsolada.
Pos-pos-posdata: el título de la entrada es una parodia de la novela de García Márquez, "Del amor y otros demonios". Léanla. Incultos. (¡Hola!)
martes, 6 de diciembre de 2011
Un nuevo producto de Katy Escalante Entertainment
¿Alguna vez se han preguntado qué cosas han hecho porque están aburridos? Yo abrí mi Facebook, mi Twitter, mi Formspring y mi Last.fm porque en esas tardes no tenía nada que hacer. Y como anoche (como a las 12 de la noche) tampoco tenía nada que hacer (excepto dormir) abrí otro blog.
Así es, abrí el blog Traduciendo, en donde traduciré lo mejor que puedo (léase: no-me-pinche-critiquen-por-mi-inglés-imperfecto) letras de canciones (¡así es, amiguito! ¡Pídeme qué canción quieres que traduzca!). No prometo actualizar seguido porque... no tiene importancia el porqué, el punto es que vayan a mi blog nuevo y critiquen, opinen, aplaudan, ignoren o hagan lo que quieran con lo que publico.
Por su atención, gracias :D .
sábado, 3 de diciembre de 2011
Mi vida según Shakira
Como buena saltamontes, estaba yo brincando en los amplios campos de internet y encontré este... ¿juego? en el blog Arjonismos. Se trata de elegir a un artista y responder las preguntas con títulos de sus canciones. En Arjonismos eligieron, claro, al maestro y poeta Ricardo Arjona. Yo elegí a Shakira. Y se callan.
¿Eres hombre o mujer? Loba.
Descríbete a ti mismo (si hubiera elegido a Jenni Rivera, la respuesta sería "parrandera, rebelde y atrevida"): Loca.
¿Cómo te sientes? Fool.
Describe el lugar donde vives: Moscas en la casa.
Si pudieras ir a algún lugar, ¿a dónde sería? Estoy aquí.
Tu tipo de transporte favorito: Tú.
Tu mejor amigo es: Illegal.
Tú y tu mejor amigo son: Las de la intuición.
¿Cómo está el clima? Sale el sol.
La mejor hora del día: Antes de las seis.
Si tu vida fuera un show de TV, ¿cómo se llamaría? Hips don't lie.
¿Qué es la vida para ti? Inevitable.
Tu temor: Underneath your clothes.
El mejor consejo que puedes dar es: Don't bother.
Pensamiento del día: Que me quedes tú.
¿Cómo te gustaría morir? Whenever, wherever.
¿Cómo se encuentra tu alma ahora? Ciega, sordomuda.
Tu compañero más leal: Gitana.
Tu frase favorita: No creo.
Posdata: ¿Ya se dieron cuenta de que El mundo de Katy se cambió de ropa? ¿Les gusta, aunque ya no sea tan pony?
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